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Tips para mejorar la inteligencia emocional en Recursos Humanos

Publicado el 6 agosto 2018

Recursos Humanos es un departamento que cuenta con un papel muy importante en el rumbo que va a tomar la compañía. Descubre cómo emplear la inteligencia emocional en el proceso de reclutamiento. 

inteligencia emocional recursos humanosPrograma de eficiencia

Un proceso óptimo de reclutamiento es lo que nos garantizará una plantilla eficiente. En ese sentido, Recursos Humanos ejerce un papel esencial. ¿Cómo elegir a un buen candidato? ¿Qué debemos tener en cuenta? Existen multitud de herramientas para ayudarnos a hacer mejor nuestro trabajo como reclutadores, pero en el post de hoy nos centraremos en aquellas cosas que podemos hacer por nosotros mismos. Concretamente, en aquellas relacionadas con la inteligencia emocional y la conciencia de uno mismo. En este artículo, no hablaremos de lo que debe tener un candidato ideal, sino de cómo debe responder el departamento de Recursos Humanos para escoger al candidato idóneo. 

Tener suficiente conciencia de uno mismo nos será gran utilidad durante el proceso de reclutamiento. No podemos controlar las respuestas de un candidato, pero sí que podemos controlar nuestra reacción a las mismas, para lograr el máximo grado de objetividad en favor de la compañía. 

Conciencia de uno mismo 

1 – Piensa en lo que sientes en cada momento

Como reclutador/a, habrá momentos en los que pierdas la compostura, o simplemente algo te moleste. 

  • Cuando un candidato da una respuesta inesperada que no te gusta.
  • Cuando un manager, encargado de la contratación, no te da feedback de la forma oportuna. 
  • Cuando un candidato acude tarde a la entrevista. 

Siendo consciente de cómo nos sentimos en cada situación, estaremos mejor equipados para reconoces nuestros sentimientos antes de que tengan un impacto no deseado en los demás. Entonces, podremos llevar a cabo una acción positiva, en lugar de negativa. Cuanto más piensas en tus emociones y en cómo te gustaría actuar, más fortaleces la conexión entre tus pensamientos racionales y tus pensamientos impulsivos. 

2 – Presta atención al efecto dominó que tus acciones tienen en los demás

Trata de analizarte. Contención, enfado, nerviosismo... Todas estas emociones, por sutiles que sean, pueden tener un impacto en aquellos que están a tu alrededor. Estas emociones condicionan su forma de actuar y de hablar. Nuestro comportamiento se ve condicionado poir el comportamiento de los demás. Asegúrate de analizarte con detenimiento durante las interacciones con un candidato, y pregúntate lo siguiente. 

  • ¿Cómo ha influido tu comportamiento personal en las respuestas del candidato?
  • ¿Tu actitud ha perturbado o animado a las partes involucradas durante el proceso de selección?
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3 – Presta atención a tu respuesta física

El espectro de respuestas físicas durante una determinada emoción va desde lo apenas perceptible (pero aún así, detectable), hasta lo absolutamente obvio. Algunas de las reacciones más comunes son:

Dar pequeños toques en la mesa con los dedos cuando la respuesta de un candidato se vuelve demasiado larga y empieza a acabar con tu paciencia. 

  • Cruzar y descruzar las piernas. 
  • Cambiar de postura constantemente, buscando una comodidad que no consigues. 
  • Cara o cuello enrojecido cuando alguien dice algo que te enfada o te avergüenza. 

No es que necesites prevenir estas respuestas, sino que más bien puedes usarlas a tu favor. Estas te darán la pista de que estás experimentando una cierta emoción. Entonces, podrás tomar conciencia de ello, y minimizar el impacto que pueda tener. 

4 – Identifica por qué haces lo que haces

En lugar de simplemente reaccionar, piensa en por qué actúas de cierta manera cuando experimentas una emoción determinada. Este será tu ticket directo hacia un mejor control de tu respuesta. Tu capacidad de responder de forma consciente se volverá más y más fuerte. No tienes que seguir actuando de la misma forma, simplemente porque siempre lo hayas hecho así. Quizá otra actitud y forma de reaccionar a las situaciones te traiga mejores resultados. Pregúntate lo siguiente cuando analices tus respuestas.

  • ¿Está tu reacción siendo guiada por una necesidad de control de la situación? ¿O quizá por un deseo de no tener el control de la misma?
  • ¿Te preocupa ser avergonzado/a si cometes un error delante de tus compañeros o un candidato?

Una vez que hayas identificado las motivaciones de tu comportamiento, podrás llevar a cabo ciertos ajustes para eliminar aquello que no te gusta o no te da los mejores resultados. O al contrario, puede que descubras que tu comportamiento es efectivo, y decidas mejorar aquellos aspectos que te permiten hacer mejor tu trabajo. 

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Tags: inteligencia empresarial, Mejora de Procesos, RRHH, recursos humanos, empleabilidad, éxito empresarial, Gestión de RRHH, herramientas recursos humanos, Eficacia empresarial, mejora continua, desempeño laboral

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