7 indicadores clave para medir la rentabilidad de tu compañía

El blog de WorkMeter Consejos para hacer crecer tu negocio

3 características de un buen Project Manager

Publicado el 3 mayo 2018

Las características que debe presentar un buen Project Manager son mucho más complejas que las del resto de componentes, por eso escoger a la persona adecuada puede ser una tarea difícil.

¿Conoces los 10 mejores libros sobre gestión de proyectos? DESCARGA GRATIS NUESTRO EBOOK DESDE AQUÍ

Un Project Manager debe contar con unas características más ambiguas que el resto de componentes. Su especialidad, a la hora de gestionar el proyecto, pasa a un segundo plano. No tiene porqué ser un desarrollador web, un experto en marketing o un agente de ventas, pero sí que debe ser capaz de desenvolverse en los diferentes aspectos que abarca el proyecto. En todos y cada uno de ellos. Desde la fase de planificación y producción, hasta el proceso de venta y contacto con clientes, promotores, etc. 

Podemos hablar de un Project Manager como un director de cine: no es necesario que sea operador de cámara, editor de vídeo, o actor, pero sí que debe ser capaz de comprender a fondo cada una de estas tareas, e incluso llegar a realizarlas en un momento dado. Y sobre todo, lo más importante: debe ser capaz de tomar decisiones constantemente en todos estos ámbitos, sin necesidad de ser experto en ninguno de ellos.

Estas son las 3 características esenciales de un Project Manager: 

3 características de un buen Project Manager

Visión clara del proyecto

Es importante que todas las personas que conforman un equipo compartan la visión de lo que el proyecto debe ser.  Sin embargo, es probable que la mayoría no tenga una visión global del proyecto, sino una más centrada en su función concreta. También es habitual que algunos componentes simplemente no estén de acuerdo con el enfoque que se le ha dado al proyecto, y traten de modificar la visión inicial constantemente. 

En cambio, el Project Manager es el encargado de mantener la visión original del proyecto, adaptándose a las nuevas necesidades, el cambio de escenarios, etc. pero sin perder nunca de vista la premisa original, o la que se precisa en un momento dado del proyecto. Puede que los objetivos de la compañía cambien, y así lo haga también el proyecto. El Project Manager ha de saber adaptarse y mantener la visión que sea necesaria para la realización del proyecto.

Gestor de Proyectos Online y Automático | WorkProject Prueba Gratis WorkProject ahora mismo

Dotes de comunicación

Es imprescindible que el Project Manager sea capaz de comunicarse de manera excelente con el resto de componentes de un equipo. Esto no quiere decir que el Project Manager deba ser una persona dicharachera, sino que debe ser capaz de comunicar las acciones a tomar con la mayor claridad. Un Project Manager debe tener muy claro lo que quiere expresar, y cómo lo quiere expresar, para hacerlo de la forma más efectiva posible. 

Nos encontramos, por tanto, ante una persona accesible. Comunicarse con superiores, subordinados y demás compañeros es el día a día de un Project Manager. Este debe mostrar hacia todos una actitud clara, y sobre todo, accesible. Si el Project Manager obstaculiza la comunicación bilateral, esto afectará muy negativamente al proyecto. Un buen Project Manager se debe a su equipo, pues es su equipo el que realizará las acciones que él proponga. El resultado del trabajo del equipo determinará la valía del Project Manager. 

Capacidad de organización

Gestionar un proyecto, sea del tipo que sea, es una tarea densa y compleja. Hay una gran cantidad de aspectos a tener en cuenta, un orden de prioridades y, por supuesto, unas fechas límite que hay que cumplir. Es de vital importancia que el Project Manager sea una persona organizada, con la capacidad de delimitar con perfecta claridad cuáles son los objetivos, las prioridades, y cómo se van a llevar a cabo. Si el Project Manager no rinde especialmente bien en esta característica, es muy probable que cause un efecto dominó que acabe dilapidando el resto del proyecto.

Por ejemplo, si un Project Manager no es capaz de delimitar los objetivos, nunca sabrá exactamente cuál es el área en el que tiene que invertir más esfuerzo y, por tanto, tampoco conocerá las prioridades del proyecto. Esto se convertirá en una cadena que tendrá consecuencias fatídicas para la empresa: frustración de los trabajadores por el tiempo perdido y la falta de claridad a la hora de tomar decisiones, descontento del equipo directivo ante la falta de resultados tras la cantidad de recursos invertidos, y estancamiento del proyecto, o incluso fracaso del mismo. 

Suscríbete al blog de WorkMeter AHORA

Haz despegar tus proyectos - Descargar PDF

Tags: project management, Eficacia empresarial, eficiencia, trabajo en equipo, gestion del talento, liderazgo empresarial

Suscríbete por email